Los Caminos de Santiago por Cantabria

lrededor del monasterio, en un radio de unos 500 metros se encuentra un conjunto de ermitas y lugares de retiro y oración de los monjes.

Cueva Santa es una construcción prerrománica, en la ladera norte del monta de La Viorna, en parte excavada en la roca y en parte fabricada en sillería y sillarejo. Dispone de dos exiguas plantas, con acceso a través de una puerta en arco de medio punto y cubierta de lajas de piedra. Según la tradición recogida por el P. Prudencio de Sandoval en 1601, el santo monje palentino se retiraba a orar en ella.

La ermita de San Miguel. Situada en el extremo de la loma, dispone de una espectacular panorámica del valle del Deva y Potes. Se conserva sólo el ábside o cabecera de planta rectangular, con bóveda y arco triunfal apuntado, propio del siglo XIII.

La ermita de Santa Catalina. Sus ruinas se elevan sobre la loma que resguarda al monasterio. Se conserva la espadaña y los muros del presbiterio que se unen a ella, con indicios de haber tenido bóveda de cañón apuntanado y correspondería por tanto, a los inicios de la época gótica.

La ermita de San Juan de la Casería se encuentra cerca de la carretera, antes de llegar a Santo Toribio, en el pueblo de Mieses, y estaba cercana a la granja del monasterio. Es una sencilla construcción rectangular, con puerta de entrada en arco de medio punto y ábside cuadrado, también de mampostería, que data de la misma época que las anteriores.
De las ermitas de Nuestra Señora de los Ángeles y de San Pedro solamente se conservan los cimientos.

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